El uso de un termodesinfectador ofrece numerosas ventajas que facilitan considerablemente el trabajo diario en la consulta y aumentan al mismo tiempo la seguridad.
1. ahorro de tiempo y eficacia
La lavadora desinfectadora permite limpiar y desinfectar el instrumental de forma rápida y automatizada. A diferencia del reprocesamiento manual, que puede resultar laborioso y lento, el dispositivo ahorra un valioso tiempo de trabajo. Esto permite al equipo de la consulta concentrarse más en el tratamiento de los animales.
2. procesos estandarizados
Al utilizar un desinfectador térmico, los instrumentos se reprocesan siempre según los mismos programas y en condiciones uniformes. De este modo se garantiza una alta calidad constante, independientemente de los distintos operadores u otros factores que influyan.
3. seguridad del equipo de la consulta
La protección del personal es la máxima prioridad. Dado que la lavadora desinfectadora minimiza el contacto directo con el instrumental contaminado, se reduce considerablemente el riesgo de lesiones por punción, que suelen producirse durante la limpieza manual.
4. preservar el valor de los instrumentos
Una limpieza suave sin desinfectantes agresivos ayuda a mantener los instrumentos en buen estado durante más tiempo. Esto se traduce en un ahorro de costes, ya que son necesarias menos sustituciones.
5. ahorro de costes
Aunque la compra de una lavadora desinfectadora supone una inversión, a largo plazo se obtiene un ahorro considerable. Con una lavadora desinfectadora, los instrumentos pueden limpiarse y desinfectarse de forma eficaz y rentable. Los bajos costes de ciclo de la electricidad, el agua y los medios de proceso rondan los 2,00 euros en el caso de los productos MELAG. Esto significa que la compra de una lavadora desinfectadora se amortiza al cabo de unos 25 meses, en comparación con la limpieza y desinfección manuales, que requieren más mano de obra.